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Agosto en falso

La llegada del penúltimo mes de temporada no ha sido positivo para los Medias Blancas de Chicago, por lo menos no en los primeros 15 días de Agosto, en los que el equipo ha dejado récord de cuatro victorias y ocho derrotas.

A los Medias Blancas se les ha caído todo durante este mes, aunque para ser sinceros el pitcheo nunca ha estado en una nota alta por períodos muy largos.

La ofensiva, que ha sido la punta de lanza durante toda esta campaña para el equipo, se ha venido abajo durante los 12 encuentros que el equipo ha disputado en este mes. En eso ha tenido que ver la ausencia de Adam Eaton, quien se encuentra en la lista de lesionados en este momento.

Los Medias Blancas tiene un promedio ofensivo en Agosto de .253, apenas han conectado diez jonrones  y solo han hecho 37 carreras, la segunda menor cantidad en la Liga Americana, superando solamente a los Azulejos de Toronto, contra quien hoy inician una serie de tres juegos en el U.S. celular Field.

Ha sido este, hasta el momento, el peor mes en cuanto a producción de carreras del equipo, que en las dos últimas semanas solo ha tenido a Dayán Viciedo y a Adam Dunn como remolcadores, y eso porque ellos dos han estado conectando cuadrangulares, porque por otra vía ha sido casi una misión imposible para el equipo anotar.

El bajo momento de la ofensiva, que ha cargado con el rendimiento positivo de este equipo durante la mayor parte de la campaña, ha hecho que las deficiencias en el pitcheo de los Medias Blancas sean más notorias.

El cuerpo de lanzadores del equipo registra, en lo que va de Agosto, la peor efectividad acumulada en un mes, siendo ésta de 6.49, la peor de la liga. El relevo es en gran medida el responsable de esa situación en el pitcheo, ya que tiene una efectividad de 11.66 en este mes. Y, ojo, el bullpen ha sido cuando menos nefasto todo el año, siendo el gran talón de Aquiles del conjunto que comanda Robin Ventura.

La reactivación de la ofensiva es necesario para que el equipo pueda cerrar la campaña brindando emociones y juegos interesantes. Mientras que la mejoría del pitcheo sería una bendición, sino un milagro, para ver al equipo haciendo daño a los grandes contendores.

 

 

Buena señal para el pitcheo abridor

Durante la mayor parte de la temporada el pitcheo de los Medias Blancas de Chicago ha sido inconsistente en todas sus líneas, incluyendo el abridor, en el que solo José Quintana y John Danks se han mantenido lanzando, sin pausa, desde el arranque de la campaña.

En ese staff de iniciadores las lesiones de Chris Sale, se perdió un mes por problemas en su antebrazo izquierdo, y Felipe Paulino, hombro derecho, afectaron el rendimiento del cuerpo de abridores, así como la propio oportunidad desaprovechada por el novato Erik Johson.

Ante esos inconvenientes los Medias Blancas han utilizado a Héctor Noesí, André Rienzo y Scott Carroll como iniciadores eventuales, lo que tampoco le ha dado consistencia a la rotación del equipo.

En la última semana, sin embargo, el cuerpo de abridores de los ChiSox dio una señal positiva en ese camino a buscar la consistencia que no han podido alcanzar en toda la campaña. En los tres juegos de la serie ante los Orioles de Baltimore y en los cuatro frente a los Azulejos de Toronto, los iniciadores de los Medias Blancas fueron efectivos, salvo una excepción (Carroll).

El staff de abridores la semana anterior permitió 14 carreras en siete juegos, pero de esas anotaciones solo nueve fueron aceptadas por los regulares de la rotación, ya que Carroll, quien ha estado como relevo e iniciador, tuvo una apertura en la que toleró cinco carreras.

Si sacamos el promedio nos damos cuenta que los iniciadores de los Medias Blancas aceptaron dos carreras por encuentro en la semana anterior, en la que se enfrentaron a dos de los equipos más ofensivos de Grandes Ligas en esta campaña. Eso, sin duda, debe ser tomada como una buena señal.

 

Alexei Ramírez y José Abreu los más votados

El campocorto de los Medias Blancas de Chicago, Alexei Ramírez, y el primera base, José Abreu, fueron los únicos dos peloteros del equipo que apetecieron entre los más votados por los aficionados para asistir al Juego de Estrellas de esta temporada.

Ramírez se ubicó en el segundo lugar entre los campocortos, solo detrás del capitán de los Yankees de Nueva York, Derek Jeter.

El cubano tiene 432.537 votos, por 602.525 de Jeter.

Alexei ha sido el mejor bateador de los Medias Blancas en lo que va de campaña y eso le ha permitido llamar la atención alrededor del mundo del béisbol en lo que va de campaña, en la que incluso ha estado liderando el liderato de bateo de la Liga Americana, así como el de hits conectados (65) y el de encuentro con múltiples incogibles (20).

En estos momentos, el campocorto tiene promedio de .320, con ocho dobles, dos triples, siete jonrones, 36 carreras remolcadas y 30 anotadas. Además registra nueve bases estafadas. Su porcentaje de embasado es de .355, su slugging de .483 y su OPS de .838. Ha jugado todos los encuentros del equipo.

Por el otro lado está su compatriota, Abreu, quien ha sido una de las máximas atracciones ofensiva de la temporada en Grandes Ligas, al quebrar las marcas de jonrones y carreras remolcadas para un novato en su primer mes de temporada.

Abreu ha sido el bateador más productivo de los Medias Blancas en la campaña y uno de los más productivos en las mayores.

El arrollador ritmo ofensivo que tenía se vio detenido por una lesión en su tobillo izquierdo, por la cual tuvo que ser inscrito en la lista de lesionados de 15 días, en la que ya tiene diez diez.

Para el momento de su lesión, Abreu era el líder en carreras remolcadas (42) y jonrones (15) en el joven circuito. En este momento y con el tiempo de acción que ha perdido se mantiene entre los líderes en ambos departamentos, en los que es superado solo por Nelson Cruz, de los Orioles de Baltimore.

Abreu se encuentra en el tercer escaño entre los primeras base de la Liga Americana, con 367.617 votos, detrás de Miguel Cabrera (440,407), de los Tigres de Detroit, y Albert Pujols (371,193), de los Angelinos de Los Ángeles.

Los registros que posee en la temporada el cubano son de .260 de promedio ofensivo, 11 dobles, un triple, 15 jonrones, 42 carreras remolcadas y 29 anotadas. Su porcentaje de embasado es de .312, con un slugging de .595 y un OPS de .908.

Para votar por Alexei y Abreu, así como por el resto de los jugadores de los Medias Blancas lo pueden hacer visitando aquí: Voto para el Juego de Estrellas

Jonrones, divina bendición

La producción de jonrones siempre ha sido una constante dentro de los Medias Blancas de Chicago y en esta temporada no ha sido la excepción.

La ofensiva de los Medias Blancas es la segunda con la mayor cantidad de cuadrangulares en la Liga Americana, con 50. Solo detrás de los Azulejos de Toronto, que tienen 59.

El cubano, José Abreu, tiene la mayor contribución de vuelacercas en ese total de 50 de los ChiSox en la campaña, con 15. Detrás de él está su compatriota Alexei Ramírez, con seis, al igual que Adam Dunn.

Los jonrones en los Medias Blancas prácticamente determinan el destino del equipo en cada encuentro. Cuando la ofensiva conecta al menos un cuadrangular el conjunto tiene marca de 18 triunfos y nueve derrotas, cuando dan más de uno su récord es de 11-3, mientras que cuando no conectan ninguno su foja es negativa, 4-15.

Así que de esta forma los Medias Blancas demuestran nuevamente ser un equipo jonrón-dependiente. Pero ellos tienen todavía jugadores que pueden diversificar la ofensiva y cambiar un poco eso.

 

La redención de Alexei Ramírez

En las primeras dos semanas de la temporada no ha habido un bateador más caliente en Grandes Ligas que el campocorto de los Medias Blancas de Chicago, Alexei Ramírez.

El cubano ha tenido el mejor inicio de campaña en su carrera en las mayores y eso desde luego ha sido un motivo de satisfacción para él, quien es uno de los peloteros que más siente y padece las victorias y derrotas del conjunto, sin mencionar que es uno de esos hombres que día a día se exige perfección.

Para Alexei no ha habido una fórmula secreta para el desempeño que lo tiene en este momento en el mejor bateador de la Liga Americana, con promedio de .420 -líder-, porcentaje de embasado de .463 -el segundo más elevado del circuito- slugging de .680 -líder- y OPS de 1.143 -líder.

“Creo que simplemente las cosas me han salido bien desde el primer día y antes no era así”, dijo Ramírez, quien agregó: “Esto ha sido algo muy bueno, porque le da a uno más confianza. Lo mejor es que todo eso ha servido para ayudar al equipo a ganar”.

Y vaya que esa actuación del campocorto cubano ha servido para que los Medias Blancas tengan récord positivo (7-6) tras las dos primeras semanas de la campaña.

Ramírez decidió el triunfo (4-3) del pasado domingo, ante los Indios de Cleveland, con un cuadrangular productor de dos carreras en el noveno inning.

Ese fue el tercer jonrón que conectó en la campaña. Esta es apenas la segunda vez en su carrera que dispara tres cuadrangulares en los primeros 11 juegos del equipo, la primera había sido en el 2011. Los tres vuelacercas que tiene el cubano ahorita representan la mitad del total que dio en el 2013.

Ramírez además tiene viva una cadena de 13 juegos con hits, al conectar al menos un indiscutible en cada uno de los encuentros del equipo en el arranque de la campaña. En estos momentos se encuentra a dos del récord del equipo, que lo tiene Frank Thomas, al disparar incomibles en los primeros 15 partidos del equipo en la temporada.

Entre las estadísticas que ha acumulado el campocorto de los Medias Blancas en este 2014 están 21 hits -tope en la Liga Americana- 12 carreras remolcadas y 11 anotadas -ambas cifras lo colocan tercero en esos departamentos en el joven circuito-, cuatro dobles -séptimo en la liga-.

Este arranque de Ramírez es una gran noticia y una gran ayuda para los Medias Blancas, por eso hay que disfrutar del momento y alegrarse y celebrar por el cubano, quien hace un año tuvo una difícil campaña en medio de la debacle del equipo.

 

 

Preparados para una temporada de emociones

Tras el largo y frío invierno nos reactivamos para continuar informando de los Medias Blancas de Chicago, por una temporada más, una temporada en la que el equipo promete emocionarnos y aspirar a un buen porvenir.

Luego de un mes y medio de preparación, los Medias Blancas dejaron esta tarde el cálido y confortable clima de Arizona, ya listos para comenzar su andar en la campaña del 2014, que levantará su telón el próximo lunes, 31 de marzo, en el U.S. Cellular Field.

Pero antes de llegar a Chicago harán una pausa en Birmingham, para enfrentarse a la filial doble de la organización, en un juego de exhibición, el último previo al inicio de la temporada.

Durante este spring training vimos a un equipo distinto al de los años anteriores, no solo por las obvias razones del personal nuevo con el que cuentan, sino por el ambiente y la estructura que tiene.

Recordemos que para esta campaña los Medias Blancas adquirieron a Adam Eaton, un jugador realmente emocionante, uno de esos peloteros por los cuales uno se va de un juego satisfecho solo por ver su entrega en el terreno de juego. Él será una de las claves más importantes en el conjunto de Robin Ventura este año, ya que con su cualidades puede cambiar el destino de un encuentro, en cualquier momento, ya que se embasa bastante y tiene buena velocidad, muy por encima del promedio.

Junto a Eaton, Chicago registró la llegada del cubano, José Abreu, un hombre que hará diferencia en el medio de la alineación, con su visión y entendimiento de la ofensiva, de los turnos que consume y de las situaciones que se le presentan.

Para él, sin duda, habrán ciertos obstáculos propios del proceso de adaptación que está haciendo, tras haber jugado toda su vida en Cuba. Sin embargo, en el spring training ya mostró su capacidad de ajuste y su gran ética de trabajo, cualidad que lo ha colocado en una posición ideal para sortear satisfactoriamente todos los obstáculos que se le atraviesen en su primer año.

Entre ellos, Eaton y Abreu, en cuanto a importancia y valía para el equipo en lo que será la temporada del 2014 está el venezolano, Avisail García, un pelotero que tuvimos oportunidad de ver en la parte final del 2013, luego de que el equipo lo adquiriera en el cambio que realzaron con los Medias Rojas de Boston, a los que enviaron a Jake Peavy, y los Tigres de Detroit, de donde recibieron al jardinero.

García combina un poco de todo, velocidad y poder, por eso decimos que está en el medio entre Eaton y Abreu. Los tres se vieron a gusto en el spring training, etapa en la que, sin embargo, no pudieron combinar su explosión ofensiva en un mismo juego, pero eso mejor lo esperamos para la temporada, donde de verdad cuenta y para la cual se pusieron a tono.

Este tridente ofensivo es el que nos da la confianza para pensar en una temporada llena de emoción para el equipo, que para corresponder con esa atención pues también necesita de la ayuda de todos sus peloteros, especialmente de los que ya tienen más tiempo en el equipo, como es el caso de Dayán Viciedo -trabajó en su ofensiva, en recortar su swing y en tener más responsabilidad en sus turnos-, Adam Dunn -quien está en su último año de contrato-, Gordon Beckham -quien lamentablemente comenzará la temporada en la lista de lesionados, por molestias en un músculo oblicuo-, Alexei Ramírez -quien aspira volver a su alto nivel defensivo, tras cometer 22 errores en el 2013-, Alejandro De Aza -quien ya sin la responsabilidad de ser primer bate pude aportar mucho más y se le pueda sacar mayor provecho a su juego-, Conor Gillaspie -quien debe mantener la producción del año pasado, viendo cualquier incremento como un plus-  y Tyler Flowers, de quien se necesita consistencia detrás del home y una producción ajustada a las expectativas, sin que sean nada sensacionales.

A Paul Konerko, el capitán, lo dedicamos un párrafo aparte porque este será su último año y lo aceptó para ayudar y orientar a la nueva ola de jóvenes peloteros que ha llegada al equipo. Su presencia va a ser importante en ese rol orientador. él recibirá oportunidades para colaborar también en el terreno y ese aporte pudiera servir vital para que el equipo rompa con los pronósticos. Veremos.

En ellos, principalmente, estarán compartidas las responsabilidades ofensivas y defensivas de los Medias Blancas, que el año pasado fueron el hazme reír de Grandes Ligas en ambos aspectos. Eso, confiamos, no pasará este año.

El pitcheo, nuevamente comandado por Chris Sale, y José Quintana, quien esta semana firmó una extensión de contrato, por 26.5 millones de dólares, será la punta de lanza del equipo.

A ellos se les unió para esta temporada el venezolano, Felipe Paulino, y Erik Johnson, quien si bien es cierto debutó el año pasado en este 2014 tendrá la gran oportunidad de estar desde el arranque en la rotación del equipo.

La experiencia la pondrá nuevamente John Danks, quien ahora podrá marcar el ritmo de su campaña estando saludable desde el inicio. Su trabajo, de ser regular a exitoso, incrementará la fuerza del equipo.

El bullpen tiene caras nuevas, con Ronald Belisario y Scotts Down, y hombres con nuevas responsabilidades, como Nate Jone, quien puede ser el cerrador tras la salida de Addison Reed, quien fue cambiado a los Cascabeles de Arizona, por el prospecto de la tercera base, Matt Davidson. Matt Lindstrom también estará a la orden para cerrar juegos.

Entre esos cinco apagafuegos reposa la mayor responsabilidad en el staff de revelo del equipo, que nuevamente luce blindado.

Si todo marcha bien en la temporada y las lesiones se mantienen alejadas, los Medias Blancas nos llenarán de emociones y hasta pudieran hacernos soñar con una postemporada, que es el objetivo grande, desde luego.

Solo falta escuchar la voz de play ball y ver a los ChiSox correr con la rápidez de Eaton, batear con la inteligencia de Abreu y la potencia de Avisail García, ponchar con la saña de Sale, se consistente como el metódico y perseverante esfuerzo de Quintana. Todo eso con la orientación de Konerko y la guía del Robin Ventura.

 

 

Avisail García da una muestra de su futuro

El sistema de ligas menores de los Medias Blancas de Chicago no ha generado un bateador de alto impacto para el equipo de Grandes Ligas desde 1999, cuando salió Magglio Ordóñez.

 

En los últimos años la novena ha tratado de suplir esa deficiencia con la adquisición de peloteros de otras organizaciones, a través de cambios, o contratando a agentes libres.

 

En esta temporada, sin embargo, la nueva directiva de los Sox ha dado un cambio en sus planes y en medio del decepcionante desempeño del equipo decidieron renovar sus granjas, con jugadores jóvenes capaces de tener un impacto importante en el máximo nivel a corto plazo. Fue así como el equipo consiguió hacer una transacción de tres bandas, en la que se desprendieron del lanzador Jake Peavy para adquirir al prospecto de los Tigres de Detroit, Avisail García.

 

La llegada del jardinero venezolano ha causado gran sensación dentro de los Medias Blancas, por considerar que por primera vez en mucho tiempo tienen a un legítimo slugger, a un bateador que cuando termine de desarrollar todo su talento podrá ser tan bueno como lo fue Ordóñez.

 

Así lo han vendido a los aficionados y a los medios de la ciudad, que desde la llegada de García han estado expectante por ver todo eso que tiene la nueva promesa de la organización, quien debutó en las mayores en el 2012, con los Tigres, a los que representó en la postemporada.

 

Todas esas expectativas pudieran crear un ambiente negativo alrededor de cualquier pelotero, especialmente de uno de 22 años de edad, como el venezolano. Él, sin embargo, ha tomado la situación como si no fuera con él.

 

“No le he prestado mucha atención a las expectativas ni a todas esas cosas que han dicho, yo sé el tipo de jugador que soy y sé lo que puedo dar. Eso es lo único que uno puede controlar, el jugar duro y el tratar de hacer las cosas bien” dijo García.

 

En las dos primeras semanas que tiene con los Medias Blancas, en Grandes Ligas, el jardinero ha jugado en 16 encuentros y registra promedio al bate de .310, con tres dobles, un triple y cinco carreras remolcadas.

 

Esa actuación ha pagado el interés que por García despertaron los aficionados desde el momento que los Sox lo adquirieron el 30 de julio y a la vez ha elevado las expectativas por verlo conectar jonrones, algo que todavía no llega y por lo que él no se preocupa.

 

“Eso –el dar cuadrangulares- no está en mi mente, porque eso sale solo. Si me pongo a buscar jonrón me voy a ponchar y a ponchar, me voy a ponchar cuatro veces por juegos. Ningún pelotero, a menos que sea alguien increíble puede subir –a Grandes Ligas- y dar 60 o 70 jonrones. Todas las estrellas que están ahorita comenzaron poco a poco, lo que pasa es que la gente es así”, expresó García, quien en la campaña solo tiene dos vuelacercas, los únicos dos en su carrera en el máximo nivel.

 

Los scouts han evaluado al venezolano como un pelotero capaz de hacerlo todo en el beisbol, ya que puede batear para alto promedio al bate, puede conectar jonrones, su velocidad es sobre el promedio –no es explosiva desde el arranque de su carrera pero la desarrolla a medida que se va desplazando-, su defensa es segura en los jardines y su brazo es potente.

 

“Sin duda estamos hablando de un jugador con las cinco herramientas que es capaz de darnos todo lo que nosotros esperamos y lo que esperamos es que él se mantenga jugando fuerte como lo ha venido haciendo durante su carrera. Cuando tu consigues a un jugador como él te siente afortunado, porque no hay muchos peloteros así afuera”, dijo Rick Hahn, el gerente general de los Medias Blancas.

 

Tras los primeros tres encuentros, en los que todavía estaba tratando de sentirse en ambiente y de encajar en los Medias Blancas, García ha hecho lucir el juego como algo fácil.

 

En los últimos 11 juegos en los que ha visto acción –sin contar el de ayer en el que salió lesionado- ha conectado al menos un indiscutible, logrando así la cadena más larga de su incipiente carrera en las mayores.

 

Ese buen arranque que ha tenido con los Sox le ha ayudado también ha sentirse con mayor confianza, permitiéndole además tener mejor control de las expectativas externas que se tienen con él.

 

“Mientras vaya jugando y las cosas vayan saliendo bien voy agarrando más confianza. Ellos (los Medias Blancas) tienen muchas ganas de ayudarme y yo también tengo muchas ganas de trabajar, por eso seguiremos aquí trabajando y procurando mejorar todos los días”, expresó.

 

Para García el tiempo de acción que queda en esta campaña es perfecto para él mostrar lo que puede traer en el 2014, cuando tenga la oportunidad de estar la temporada completa en las mayores.

 

“Creo que sí, que lo que haga esta temporada es para mostrar lo que puedo hacer en la próxima, para la que espero prepararme bien para mejorar, porque esa es siempre mi meta. Si bateo .300 un año, al siguiente quiero batear .330 y así siempre han sido mis metas. Ojalá y Dios me dé salud, sabiduría e inteligencia para guiarme por el camino del bien y estar saludable que es lo más importante para poner buenos números el año que viene”, dijo García.

 

Hay que recordar que en el jardinero está plasmada la influencia de Miguel Cabrera, quien lo acobijo bajo su brazo durante el tiempo que pasaron juntos en los Tigres de Detroit y en el que le dio un sinfín de consejos.

 

“El mejor fue que pasara lo que pasara nunca le bajara la cabeza a nadie, que siempre siga adelante y trabajando fuerte. Él tiene muchísima razón, porque mucha gente piensa que esto es fácil y no lo es”, dijo García quien agregó: “Uno más o menos tiene la idea, pero si te lo dice un tipo tan grande como Miguel es diferente. Muchas estrellas no son así, él es bastante humilde y tremenda persona”.

José Quintana mostró su magia frente a Boston

José Quintana tuvo uno de sus mejores actuaciones de la temporada y de su carrera el martes en la noche, frente a los Medias Rojas de Boston, mostrando la magia que ha tenido con él desde que debutó en Grandes Ligas, el 7 de mayo del 2012.

El colombiano se batió anoche en un duro e intenso duelo frente al venezolano, Félix Doubront, pero al final fue él quien se llevó la mejor parte, al hilar seis entradas y un tercio sin hits ni carreras, hasta que en el séptimo episodio, en un contacto con bate partido, le disparó un sencillo al jardín central.

Desde el inicio del juego, José ejecutó el plan que había estado confección desde su última aperturas y que consistía en atacar a los bateadores, en trabajar en las esquinas y en jugar con ellos luego de enfrentarlos por primera vez. Así los dominó y los sacó de pasó durante esas primeras seis entradas y un tercio que labró sin hits y que lo condujeron a su tercer triunfo de la temporada.

Con ese trabajo frente a una de las ofensivas más temibles de las Grandes Ligas, Quintana mostró una vez más su valía y por qué es considerado uno de los lanzadores con mayor garra y compostura dentro de los Medias Blancas de Chicago. No en vano en estos momentos es el tercero en juegos ganados (3) y en efectividad (3.48).

Quintana llegó a 14 entradas y un tercio de forma consecutiva sin permitirle carrera a los Medias Rojas.

 

Abril para el olvido

El primer mes de la temporada fue decepcionante para los Medias Blancas de Chicago, que cerraron el lapso en el último lugar de la División Central de la Liga Americana, con récord de 10 victorias y 15 derrotas, a cinco juegos de diferencia de los líderes y súper favoritos, Tigres de Detroit.

Esta es ya la tercera vez en los recientes cuatro años, en los que los Sox terminan el primer mes de la campaña con récord negativo. Solo el año pasado la historia cambio, al registrar marca nivelada, de 11-11.

Las razones para que los Medias Blancas estén atravesando este arranque de campaña tan deficiente son básicamente tres: improductividad ofensiva, inconsistente relevo y pobre defensa.

La ofensiva del equipo es la peor de la Liga Americana, al tener el promedio de bate más bajo (.230) y la menor cantidad de carreras anotadas (89). Eso aunado a la falta de oportunidad que se ha tenido para ligar con hombres en posición de anotar, situación para la que se liga .189, el average más deficiente del circuito.

Debido a esa improductividad del equipo, en la que han tenido que ver Alejandro De Aza, Jeff Keppinger, Adam Dunn y Tyler Flowers, principalmente, en buena medida los Medias Blancas perdieron esos 15 juegos en abril.

Sin embargo, no todo es culpa del bate, ya que cuando hubo reacción ofensiva, cuando se comenzaron a prender algunos focos en la alineación, el relevo se vino abajo, especialmente en los últimos tres días del mes, en los que el bullpen fue un real desastre, al permitir 18 carreras en 12 innings y un tercio.

En dos de esos tres encuentros el staff de relevo se hizo cargo de la acción con el marcador empatado, en la única ocasión en la que entraron al juego sin paridad en la pizarra, el equipo estaba abajo por una carrera.

Figuras como Nate Jones, Donnie Veal y últimamente Matt Lindstrom han fallado estrepitosamente en sus labores. Los principales problemas de ellos ha sido el descontrol, la falta de consistencia para lanzar strikes.

El bullpen de los Medias Blancas cerró abril con una efectividad de 3.88, luego de haber estado liderando ese departamento. Addison Reed fue el mejor, al capturar ocho juegos salvados en ocho oportunidades y registrar un promedio de carreras limpias de 1.84.

En cuanto al lado defensivo, uno de los aspectos que estaba llamado a ser de los más sólidos para el equipo, así como su bullpen, también se hizo aguas en el primer mes de la campaña, ya que se hicieron 18 errores, la segunda mayor cantidad para un equipo en la liga.

El único aspecto que sacó la cara por los Sox en el primer mes fue el staff de abridores, que se comportó a la altura, dejando una efectividad de 3.99. En este área Jake Peavy (3-1, 3.38), José Quintana (2-0, 3.58) fueron los más eficientes, sin desmeritar la labor realizada por Dylan Axelrod (3.95). Chris Sale fue inconsistente, al igual que Gavin Floyd, quien terminó lesionado.

Esperemos que con la llegada de mayo, todo eso pueda quedar atrás y el equipo logre la consistencia necesaria para competir en la difícil división central.

Buen comienzo

Comenzar siempre con buen pie es una señal positiva, y eso fue lo que hicieron los Medias Blancas de Chicago esta tarde, cuando guiados por Chris Sale y Tyler Flowers arrancaron con un triunfo su andadura por la temporada 2013.

Sale, quien es el quinto pitcher más joven (24 años y dos días), maniató a la ofensiva de los Reales de Kansas City y se mostró como ese as que todos esperamos que sea en este 2013.

El zurdo de los Medias Blancas trabajó por espacio de siete entradas y dos tercios, en los que aceptó siete hits, ponchó a siete y dio una base por bolas. Fue suficiente ese trabajo para obtener su primer triunfo de la temporada y darle la primera victoria al equipo.

Así como Sale fue figura lo fue Flowers, quien lo guió detrás del home y quien lo respaldo con la única carrera que se fabricó en el juego. Fue un jonrón inmenso el que conectó el receptor de los Medias Blancas, en el quinto inning, ante el abridor de los Reales, James Shields.

Comenzar la temporada así es positivo para todos, pero especialmente para estos dos muchachos, que aún con su talento, tienen retos que asumir y compromisos que cumplir.

Sale tiene el deber de comandar al pitcheo de los Medias Blancas y Flowers la misión de reemplazar con su juego a una de las figuras del equipo en la última década, A.J. Pierzynski. La mejor forma de llevar adelante sus cometidos y de esfumar los fantasmas que pueden haber sobre ellos es iniciando la campaña de la forma en la que hoy lo hicieron.

 

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