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Mejor arranque en la segunda parte

Las primeras dos semanas de la segunda parte de la campaña han sido similares a las dos primeras de la temporada para los Medias Blancas. La diferencia está en que en los diez juegos que ha tenido el equipo luego del Juego de Estrellas han dejado un mejor récord (6-4), a los diez iniciales del 2014 (5-5).

Sin embargo, la historia es muy parecida. En esta etapa post Juego de Estrellas la ofensiva de los Medias Blancas se ha mantenido produciendo a un buen y oportuno nivel, como lo ha hecho durante casi toda la campaña, salva uno que otro día. El pitcheo, especialmente el abridor, ha sido más consistente y efectivo. Mientras que el bullpen… bueno el bullpen ha continuado con sus inconsistencia.

La alineación de Chicago registró un promedio de bateo de .288 durante los primeros diez juegos de esta segunda parte. Además conectaron 19 dobles, tres triples y ocho jonrones; y anotaron 43 carreras.

Durante los primeros diez juegos de la fase inicial de la ronda regular, la ofensiva del equipo ligó para .287, con 17 dobles, dos triples y 15 cuadrangulares; y produjo 61 anotaciones.

Nada mal ha sido para el equipo mantener esa producción, en la que sin duda vemos similitudes y variaciones, que son obvias y propias de cada momento. Sin embargo, esto nos sirve también para ver la consistencia de la alineación del conjunto.

Ahora bien, la mayor variación y la razón por la en estas dos semanas de la segunda parte de la campaña los Medias Blancas mostraron un leve, pero, mejor récord que el de las dos semanas en el arranque de la campaña ha estado en el pitcheo. A continuación contrastaremos ambos períodos.

En la decena de encuentros de los ChiSox, luego del Juego de Estrellas, el pitcheo registró una efectividad de 3.64, permitiendo 85 hits, 36 anotaciones limpias, otorgando 26 bases por bolas y ponchando a 78. Ese es el acumulado de 89 episodios de trabajo.

En los primeros diez encuentros de la campaña, el staff de lanzadores encajó una efectividad de 5.22, con 97 hits aceptados, 51 carreras limpias permitidas, 38 bases por bolas concedidas y 7o ponches. Eso en 88 entradas de labor.

Esa diferencia, esa variación explica por qué los Medias Blancas han tenido mejor resultado en las primeras dos semanas de la segunda parte de la campaña, en relación a los primeros diez juegos de la primera.

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Curiosidad

El receptor de los Medias Blancas, Tyler Flowers, ha tenido el mismo inicio caliente en la segunda parte de la campaña, que en la primera.

En los siete encuentros que Flowers ha disputado, luego del Juego de Estrellas, registra promedio de .522, con cinco dobles, un jonrón y siete carreras remolcadas. Mientras que en los primeros siete duelos de la campaña tuvo average de .478, con un tubey, un cuadrangular y cuatro producidas.

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Nuevo jonronero

El cubano, Adrián Nieto, se estrenó como jonronero en Grandes Ligas, el pasado domingo, en el encuentro final de la serie de cuatro  ante los Mellizos de Minnesota.

Nieto, quien es el segundo receptor del equipo, conectó su primer cuadrangular en Grandes Ligas ante el derecho, Casey Fien. Eso fue en el octavo inning.

El careta ahora podrá parar las mofas que continuamente le hacia su compañero, Moises Sierra, por ser el único jugador del equipo que no tenía jonrones.

Buena forma de arrancar la segunda mitad

Si hubo algo que durante la primera parte de la temporada afectó el récord de los Medias blancas fue el deficiente trabajo hecho por el bullpen del equipo.

Mejorar ese desempeño del cuerpo de relevistas del equipo es una necesidad para esta segunda mitad de la campaña, eso si se aspira a finalizar la temporada con un récord alrededor de los .500. Para eso no se pueden desperdiciar las ventajas que se botaron en la parte final de los primeros 96 juegos que se disputaron en esta temporada.

Hoy, ese bullpen de los Medias Blancas, dio una señal positiva, hizo algo que no hizo durante la primera parte de la campaña y fue trabajar de forma perfecta en un encuentro en el que el bullpen trabajo cuatro episodios. Esa labor fue clave para que al final el equipo pudiera llevarse la victoria 3-2 ante los Astros de Houston.

Daniel Webb fue quien encabezó ese trabajo del staff de relevo de los patiblancos, al lanzar dos entradas, en las que ponchó a tres bateadores. La ofensiva respaldó su trabajo dándole vuelta al marcador permitiéndole cargar con la victoria.

Ronald Belisario también contribuyó con un episodio impecable, en el que ponchó a un hombre. Buen trabajo por el venezolano que finalizó la primera parte de la temporada maltratado por los rivales.

Zach Putnam fue esta vez el encargado de cerrar el juego y lo hizo de forma contundente, al ponchar a los dos primeros bateadores a los que se enfrentó para después dominar con un rolling a las manos de Conor Gillaspie, en la tercera base, al últimos bateador del juego, Matt Dominguez.

El trabajo de estos tres apagafuegos se encadenó, además, con la sólida labor que hiló José Quintana en la parte final de su actuación en la que retiró a los últimos diez bateadores a los que se enfrentó.

Al final el pitcheo de los Medias Blancas logró retirar en fila a los últimos 22 bateadores los Astros y eso le abrió la oportunidad al equipo de llevarse esta victoria.

Obviamente no se puede pensar, ni se puede pedir perfección durante esta segunda mitad de la temporada, no porque no se quiera que sean perfectos, sino porque simplemente es surreal pensar que un staff de pitcheo puede ser perfecto en 75 juegos. Pero lo que si se puede pedir, a lo que si se puede aspirar es a tener consistencia en la efectividad del trabajo, en no ser ese cuerpo de pitcheo que tuvo la cuarta peor efectividad (4.18) de la Liga Americana en el primera mitad (abridores: 4.32-4tos y relevistas: 3.90-6tos).

Si el bullpen es capaz de lograr eso, pues los Medias Blancas tendrán oportunidad de tener una exitosa segunda mitad de campaña.

Aquí algunos datos de lo terrible que fue la primera mitad para el pitcheo del equipo:

- La efectividad colectiva fue de 4.18, la cuarta peor de la liga.

- El whip colectivo fue de 1.387, el tercero peor de la liga.

- La relación de ponches por boletos, que fue de 1.92, fue la peor del circuito.

- Los abridores tuvieron marca de 32-34, con 4.32 de efectividad (cuarta peor), 1.365 de whip (quinta peor) y una relación ponches por boletos de 2.25 (la quinta peor).

- Los relevistas dejaron marca de 13-17, con 3.90 de efectividad (quinta peor), 1.43 de whip y una relación de ponches por boletos de 1.47 (la peor).

- Cuando el relevo tuvo la oportunidad de trabajar en juegos en los que había oportunidad de salvar su marca fue de 2-4, con 4.50 de efectividad (la cuarta peor), whip de 1.41 (la quinta peor) y un porcentaje de ponches por boletos de 1.58, el peor.

Carlos Rodón ya es patiblanco

Como ya se había colado en los últimos días, la primera selección de los Medias Blancas en el draft universitario de este año, Carlos Rodón, firmó con la organización y será presentado el próximo viernes, 18 de julio, en el U.S. Cellular Field.

Los Medias Blancas anunciaron la firma del lanzador zurdo este viernes y detallaron que el bono para Rodón fue de 6.582 millones de dólares, el más alto en la historia del equipo.

Alcanzado este pacto con el joven de descendencia cubana, los ChiSox aseguran contar con un pitcher ,que según los reportes de los scouts y la misma declaración del gerente general del equipo, Rick Hahn, podría causar un impacto en el futuro inmediato de la novena.

Rodón viene de la Universidad de North Caroline State, en la en tres años de carrera dejó efectividad de 2.24, con ocho juegos completos y 436 ponches en 345 innings y dos tercios, en los que sometió a los rivales a un promedio ofensivo de apenas .201.

El zurdo destacó en su época universitario por su buena recta, consistentemente sobre las 93 millas por horas y en ocasiones llegaba a 97-98 mph, y una estupenda slider. Muchos scouts lo comparan, solo de forma referencial, con el as de la rotación de los Rays de Tampa Bay, David Price.

Los Medias Blancas aún no han anunciado en cuál categoría comenzar Rodón su carrera con la organización, pero bien pudiera ser en la sucursal doble A del equipo, debido al recorrido que tiene el zurdo. El equipo no descarta que para el final de esta campaña el pitcher de padre cubano debuté en Grandes Ligas, así de adelantado ve la organización el desarrollo del Rodón, a quien incluso se le ve como uno de los integrantes de la rotación del equipo para la próxima campaña

Tres al Juego de Estrellas

Por primera vez desde el 2006, los Medias Blancas tendrán este año a tres jugadores en el Juego de Estrellas, que se efectuará el próximo martes 15 de julio, en el Target Field de Minnesota.

El primera base, José Abreu, y el campocorto, Alexei Ramírez, ya tenían su cupo asegurado desde el primer anuncio oficial hecho por Major League Baseball el pasado domingo, solo faltaba que Chris Sale ganara en la competencia del Voto Final y lo hizo.

Sale, quien ha sido uno de los lanzadores más efectivos y dominantes de esta temporada, venció a sus rivales de punta a punta y se convirtió en el tercer representante de los Medias Blancas en el Clásico de Mitad de temporada.

Este trío de peloteros bien merecen el honor, por estar cada uno entre los mejores peloteros de su posición en lo que va de campaña.

Para Abreu y Ramírez, como lo dijimos en el post anterior, será la primera participación en un Juego de Estrellas, mientras que para Sale será la tercera.

Abreu, quien en este momento tiene una cadena de cinco encuentros con hits, es líder en jonrones (28) y en slugging (.629) en la Liga Americana (28); además es segundo en extrañases (49), tercero en carreras remolcadas (71), en OPS (.966) y en bases alcanzadas (195). Ramírez, por su parte, comanda a los campocortos del circuito en hits (102) y cuadrangulares (8), es segundo en impulsadas (41), es tercero en promedio al bate (.283), slugging (.403) y OPS (.720).

Mientras tanto, entre los lanzadores del joven circuito Sale es líder en efectividad (2.08), en whip (.084) y en average permitido a los rivales (.190).

Todos esos registros muestran los méritos de cada uno de ellos para estar en el Juego de Estrellas y representar a los Medias Blancas. No debe sorprender si el manager del equipo de la Liga Americana, John Farrell, anuncia a Sale, quien ganó el encuentro el año pasado, como el abridor del Clásico.

Para el conjunto de Chicago esta es la decimonovena ocasión que tienen a tres delegados en el Juego de Estrellas. La última vez fue en el 2006 cuando asistieron Jermaine Dye, Paul Konerko y Jim Thome.

Merecido

No podía ser de otra forma. José Abreu y Alexei Ramírez debían ser electo para el Juego de Estrellas y lo fueron. Ahora solo falta Chris Sale.

El primera base de los Medias Blancas ha sido el mejor productor de la Liga Americana e incluso de las Grandes Ligas, por lo que su selección era obvia. Su desempeño además le ha podido dar a titularidad, porque ha sido mejor que el de Miguel Cabrera, quien ganó la votación de los fanáticos y quien es uno de los mejores bateadores del momento y de la historia del juego.

Para Abreu, quien está en su temporada de estreno en las mayores, este es solo un logro más y un gran reconocimiento en la carrera que apenas inicia.

El cubano se convirtió en el quinto novato en la historia de los Medias Blancas en ser seleccionado para el Juego de Estrellas, el primero desde que lo hiciera Ron Kittle, en 1983.

Abreu ha ganado este año el premio al Mejor Jugador del Mes de Abril y en dos oportunidades al Mejor Novato del Mes (abril y junio).

En este momento es colíder en jonrones, con 27, líder absoluto en slugging, con .616, tercero en carreras remolcadas, con 69, y cuarto OPS, con .941.

Esos números lo hacen más que merecedor para representar a los Medias Blancas en el Clásico de Mitad de temporada.

Al igual que Abreu está Ramírez, quizás el mejor campocorto all-around en la Liga Americana.

Tras seis años y medio en Grandes Ligas, Ramírez fue seleccionado por primera vez al Juego de Estrellas, debido a lo que hasta el momento ha sido una de las mejores primeras mitades de campaña que ha tenido en su carrera.

Entre los campocortos de la Liga Americana, Alexei es primero en hits (98) y en jonrones (8), es segundo en carreras remolcadas (41) y slugging (408), tercero en OPS (.728) y promedio al bate (.286) y cuarto en bases robadas, con 14.

Ramírez es el primer campocorto de los Medias Blancas en ir al Juego de Estrellas desde que lo hiciera Ozzie Guillén, en 1991.

Ahora, Sale, uno de los lanzadores más dominantes que ha actuado en la temporada, debe ganarse su puesto en el Clásico de Mitad de temporada por la vía del voto de los aficionados, en el Voto Final.

Es cierto, que Sale se perdió más de un mes una lesión en su antebrazo izquierdo, pero en el tiempo que ha lanzado ha sido de los mejores monticulistas de Grandes Ligas, no solo de la Liga Americana. Esa es razón suficiente por la cual votar por él y ponerle en el Juego de Estrellas, donde ya estuvo el año pasado y fue el lanzador ganador.

José Abreu lo volvió a hacer

El sensacional primera base de los Medias Blancas, José Abreu, continua acumulando reconocimientos en su primera temporada en Grandes Ligas.

Este miércoles el cubano fue designado como el mejor novato de la Liga Americana en el mes de junio. Esta es la segunda distinción de ese tipo que se gana y con ella se convirtió en el primer jugador en la historia de la franquicia en recibir ese premio en dos oportunidades en una misma temporada.

Abreu arrolló con su ofensiva en junio de la misma forma en la que lo ha hecho desde que arrancó la campaña. En el último mes bateó para .313, con seis dobles, diez jonrones y 22 carreras remolcadas; además tuvo slugging de .667, OPS de 1.032 y porcentaje de embasado de .355.

Esa producción registrada por el primera base se equipara con lo hecho en el primer mes de la campaña, en el que también fue seleccionado como el mejor novato de la liga. En esa oportunidad bateó para .270, con ocho dobles, un triple y diez cuadrangulares, además fletó 32 anotaciones. Su slugging fue de .617, su OPS de .953 y su OBP de .336.

Al acumular dos meses de 10 o más vuelacercas en una temporada, Abreu se unió a Jim Thome (2006) y Frank Thomas (1993) como los únicos miembros en los anales de los Medias Blancas en hacer tal hazaña.

El martes, al disparar su jonrón 26 de la temporada, éste frente a los Angelinos de Los Ángeles, se convirtió en el primer jugador en la historia de Grandes Ligas en conectar esa cantidad de vuelacercas en sus primeros 70 juegos en Grandes Ligas.

Buena señal para el pitcheo abridor

Durante la mayor parte de la temporada el pitcheo de los Medias Blancas de Chicago ha sido inconsistente en todas sus líneas, incluyendo el abridor, en el que solo José Quintana y John Danks se han mantenido lanzando, sin pausa, desde el arranque de la campaña.

En ese staff de iniciadores las lesiones de Chris Sale, se perdió un mes por problemas en su antebrazo izquierdo, y Felipe Paulino, hombro derecho, afectaron el rendimiento del cuerpo de abridores, así como la propio oportunidad desaprovechada por el novato Erik Johson.

Ante esos inconvenientes los Medias Blancas han utilizado a Héctor Noesí, André Rienzo y Scott Carroll como iniciadores eventuales, lo que tampoco le ha dado consistencia a la rotación del equipo.

En la última semana, sin embargo, el cuerpo de abridores de los ChiSox dio una señal positiva en ese camino a buscar la consistencia que no han podido alcanzar en toda la campaña. En los tres juegos de la serie ante los Orioles de Baltimore y en los cuatro frente a los Azulejos de Toronto, los iniciadores de los Medias Blancas fueron efectivos, salvo una excepción (Carroll).

El staff de abridores la semana anterior permitió 14 carreras en siete juegos, pero de esas anotaciones solo nueve fueron aceptadas por los regulares de la rotación, ya que Carroll, quien ha estado como relevo e iniciador, tuvo una apertura en la que toleró cinco carreras.

Si sacamos el promedio nos damos cuenta que los iniciadores de los Medias Blancas aceptaron dos carreras por encuentro en la semana anterior, en la que se enfrentaron a dos de los equipos más ofensivos de Grandes Ligas en esta campaña. Eso, sin duda, debe ser tomada como una buena señal.

 

José Quintana se puso los pantalones

Esta semana en medio de la cadena de cinco derrotas que tenían los Medias Blancas, el manager del equipo, Robin Ventura, arengó a sus peloteros invitándolos a tomar la responsabilidad de la situación y a dar un paso adelante para salir de ella.

Fue en ese momento en el que Ventura dijo: “necesitamos ponernos los pantalones”. Fue ahí cuando entonces el zurdo colombiano, José Quintana, salió al frente y, sin mucho escándalo, tomó la batuta el liderazgo.

El zurdo primero frenó a los Orioles de Baltimore, para cortar esa cadena de derrotas del equipo, y luego maniató a los Azulejos de Toronto, para darle a los Medias Blancas su tercer triunfo en la serie de cuatro ante los Azulejos de Toronto.

En las dos presentaciones que tuvo en la semana, Quintana acumuló 14 entradas, en las que solo aceptó nueve hits y una carrera, ponchó a 14 y dio cinco bases por bolas. Además se llevó la victorias en ambas presentaciones.

Ese trabajo combinado del colombiano debe servirle para ser considerado para la distinción al mejor pelotero de la semana, en la Liga Americana. Un premio que podría ganar por primera vez en su carrera.

Sin embargo, y más allá de ser nombrado para esa distinción, el zurdo demostró una vez más, como lo ha hecho desde su debut en Grandes Ligas, el 7 de mayo del 2012, su aplomó y capacidad para salirle al frente a las adversidades y darle la oportunidad al equipo de ganar, en cada una de sus presentaciones.

La consistencia y actitud de Quintana son sus principales virtudes como lanzador, junto, obviamente, con su talento para lanzar strike. Esa cualidades lo han llevado a ser uno de los líderes en el pitcheo de los Medias Blancas y por tanto uno de los pitchers más confiables del equipo. Esta semana lo volvió a demostrar.

 

El mito de la culpa ofensiva

Los Medias Blancas han perdido cuatro juegos consecutivos y han caído en la peor marca de la campaña. Por primera vez, el conjunto del sur de Chicago tiene seis juegos por debajo de la marca de .500.

Ante el pobre desempeño del equipo que dirige Robin Ventura ya hay muchos señalando culpables y responsables, pero hay que ser honestos, jugar a ser jueces en estos momentos tampoco es muy responsable, así como echarle la culpa de todo a un área u otra del equipo.

Lamentablemente, los Medias Blancas han sido un conjunto irregular durante todo lo que va de temporada. Cuando el equipo ha bateado, y bien que lo ha hecho durante la mayor parte de la campaña, el pitcheo no ha estado presente y viceversa.

Entre quienes quieren un culpable hay los que señalan a la ofensiva del equipo como la responsable del mal momento que se vive, solo porque el equipo, en las ocho derrotas que tienen en los últimos diez juegos, ha hecho 35 carreras, bateando solo para .245.

Sin embargo, repasemos que la ofensiva de los Medias Blancas a lo largo de la temperada es la quinta con más carrera producidas en la Liga Americana, con 333; además es la cuarta con más encuentros de cuatro o más carreras, con 43, y es sexta en carrera por juego, con un promedio de 4.38.

¿Cómo entonces echarle la culpa a una ofensiva que está entre las más productivas de la liga?

Muchos se olvidan que para esta temporada una de las bases en las cuales estaba sustentada el éxito del equipo era el pitcheo, pero tras 76 juegos el staff de pitcheo ha dejado una gran deuda pendiente y es ahí por lo que el equipo no ha encontrado regularidad en la campaña.

El pitcheo de los Medias Blancas ha tenido esporádicos tiempos de consistencia.

El staff de lanzadores de Chicago registra la segunda peor en efectividad (4.39) y whip (1.42) de la Liga Americana, es el que más bases por bolas tiene (289). Además en 47 juegos han aceptado cuatro o más anotaciones, ubicando en el tercer lugar en lado negativo de ese departamento. Todo eso ha creado una bomba de tiempo para los Medias Blancas que poco a poco ha comenzado a explotar sin que se haya encontrado la manera de detenerla.

Poniendo esos números en contextos nos damos cuenta que mientras que la ofensiva, una de las más productivas de la liga, registra un promedio de 4.38 carreras por juegos, el pitcheo concede 4.39.

En otra comparación tenemos que mientras que el equipo acumula 43 juegos de cuatro o más carreras producidas por la ofensiva, el pitcheo tiene 47 juegos de cuatro o más carreras permitidas.

¿Se entiende el punto ahora?

Sí, exacto. Es el pitcheo el que ha defraudado en lo que va de campaña. La ofensiva ha hecho su trabajo, claro que uno quisiera que todos los días se hicieran diez o doce carreras, pero eso es vivir en un mundo imaginario, porque la ofensiva es una de las áreas más variantes del béisbol, es por ello que aún cuando se falla en siete de diez veces todavía se dice que es bueno, sobresaliente.

Así que no todo es culpa de la ofensiva, dejemos el mito creado por la repugnante actuación ofensiva del equipo en el 2013.

Lazos cubanos

Los Medias Blancas de Chicago han por décadas una estrecha relación con los peloteros latinos y con todo el talento que hay en los país caribeños.

Esa relación data del año 1922, cuando el cubano, José Acosta, se convirtió en el primer latino en jugar con los Medias Blancas. Después de él estuvo el venezolano, Alfonso “Chico” Carrasquel, el cubano, Minnie Miñoso, y de ahí una avalancha de latinos hasta el día de hoy, en el que hay cuatro cubano, dos venezolanos y cuatro dominicanos.

Lo más llamativo, sin duda, es el hecho de tener en este momento a cuatro cubanos, siendo los Medias Blancas el primer equipo desde 1960, cuando lo hizo Cleveland, en tener desde el inicio de una campaña a cuatro isleños en su roster.

Ante esa situación y por la historia que ata a la organización de Chicago con los cubanos, esta mañana se realizó un evento para explicar el impacto que estos jugadores, representados hoy en José Abreu, Alexei Ramírez, Dayán Viciedo y Adrián Nieto, tienen en el equipo y en el béisbol, junto, desde luego, con sus otros compatriotas que hacen vida en los otros equipos de las mayores.

En el acto, además de Abreu, Ramírez, Viciedo y Nieto, estuvieron presentes Orlando “Duque” Hernández y Minnie Miñoso. Todos en medio de una conversación moderada por el periodista cubano de ESPN, Pedro Gómez, expresaron sus experiencia en Grandes Ligas, con los Medias Blancas y con el nuevo mundo, tras su salida de Cuba.

Aquí les dejamos algunos quotes durante este encuentro.

Minnie Miñoso

- Le doy las gracia a los Medias Blancas de Chicago por abrirnos las puertas para jugar en este nivel. Les pido que mantengan abiertas las puertas para todos.

- Todos los días yo juego con ustedes (con los cubanos que actualmente se desempeñan en el equipo), como mentor, porque físicamente no puedo, pero si mentalmente. Yo estoy ahí junto a ustedes cada vez que salen al terreno y hacen algo.

Orlando “Duque” Hernández

- Quiero disculparme con la organización por haberme ido de la forma en la que lo hice, cuando creo que debí haberme quedado. A veces uno se arrepiente de las decisiones que uno toma, pero a veces es muy tarde cuando eso pasa. Aquí me trataron muy bien.

- Lo que estamos viendo ahorita con la presencia de peloteros cubanos en Grandes Ligas es muy importante, porque esa representación la perdimos durante un tiempo. En Cuba todavía hay mucho talento, porque allá comemos béisbol, pero hacen falta muchas otras cosas más.

- Los peloteros cubanos van a seguir llegando. Los refuerzos, para respaldar a esa generación que representó Minnie, se tardaron un poco en llegar, pero poco a poco hemos estado llegando y van a seguir llegando.

- La mayor diferencia aquí con respecto al béisbol de Cuba es que aquí se respeta al pelotero, se le trata bien. Mientras allá uno va en bicicleta, aquí uno maneja un carro. Mientras allá a veces no hay ni que comer, aquí uno se come un steak.

- Lo que queremos es una Cuba libre. No le deseo la muerte a nadie, solo que haya libertad en Cuba para nosotros poder volver.

Alexei Ramírez

- José Contreras fue una gran influencia para venir acá, para salir de Cuba y firmar con los Medias Blancas. Cuando firmé con el equipo sentí una gran emoción, pero no fue completa porque no estaba con mi familia.

- Me siento feliz de jugar con los Medias Blancas, la gente me ha acogido muy bien.

- A mi me gusta jugar todos los días, porque uno está acostumbrado a hacerlo en Cuba y mientras uno tenga fuerza quiere estar en el terreno.

José Abreu

- La diferencia entre el béisbol de Cuba y el de aquí es muy grande, especialmente en la parte táctica, en la preparación y en la forma de jugar.

Dayán Viciedo

- En la adaptación aquí lo más difícil es el clima, que es muy frío, pero uno poquito a poquito se va tratando de acostumbrar, aunque no es algo fácil.

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