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Limpiando la casa

En las últimas semanas la gerencia de los Medias Blancas se ha encargado de hacer un trabajo difícil, pero necesario para encontrar el éxito en el futuro.

El equipo ha ido saliendo de jugadores a quienes se les dio la oportunidad de aportar y ser figuras en el rendimiento del conjunto y quienes no pudieron con el compromiso.

Primero fue Gordon Beckham, a quien cambiaron a los Angelinos de Los Ángeles. Un movimiento que le abrió las puertas al joven venezolano, Carlos Sánchez, quien desde esa transacción de Beckham y su arribo a las mayores, en esta etapa, ha bateado de hit en nueve de diez encuentros que ha disputado.

Luego, el fin de semana, los Medias Blancas realizaron dos movimientos, que para muchos fueron una sorpresa. Sin embargo, hay que ver el escenario completo.

El sábado cambiaron al jardinero dominicano, Alejandro De Aza, quien tras lo hecho en el 2012, cuando fungió como primer bate del equipo, dejando promedio ofensivo de .281, con porcentaje de embasado de .349, slugging .410 y OPS de .760, no volvió a mostrar esa consistencia, pese a que en el 2013 impuso una marca personal de cuadrangulares, con 17. Pero ese no era el juego que los Medias Blancas querían, ni necesitaban de él.

Este año había sido difícil para él, sin embargo, en los dos últimos meses pudo levantar su producción y dejó al equipo con un promedio de .243, con .309 de porcentaje de embasto, .354 de slugging y .663 de OPS.

La salida de De Aza le permite al equipo explorar nuevos caminos en los jardines, además de dejarle a Dayán Viciedo la responsabilidad de jugar a diario ahí.

Entre las opciones que ahora tienen los Medias Blancas para probar en el jardín izquierdo están Michael Taylor, quien pasó la mayor parte de su carrera en ligas menores con los Atléticos de Oakland, hasta que Chicago lo adquirió el pasado junio.

Taylor es un jugador con poder ofensivo, a quien los Atléticos no le dieron mucha oportunidad en Grandes Ligas, al no quedar convencido de los progresos realizados por quien fue calificado por Baseball America, antes de esta temporada, como el séptimo mejor prospecto de la organización.

Con los Medias Blancas, Taylor, de 28 años de edad, pudiera conseguir ese impulso que le ha faltado en su proceso. El equipo estaría más que satisfecho si así sucede.

Otra alternativa para Chicago, en los jardines, es probar qué puede hacer Marcus Semien ahí, ya que este año estuvo compartiendo su tiempo, en ligas menores, en la defensa de la segunda base, de la tercera y del bosque izquierdo.

Semien, bateador derecho, ha demostrado que puede batear en Grandes Ligas y que con más actividad puede ser, también, más consistente. Si demuestra tener capacidad para jugar de forma eficiente en la pradera izquierda aumentará su valor y utilidad en el equipo. Recordemos que los Medias Blancas tienen tres jugadores del segundo cojín, entre ellos Sánchez, Semien y Micah Johnson.

Por último, la organización se deshizo el domingo de Adam Dunn, quien llegó en el invierno del 2010 como esa figura de poder que iba ayudar a producir carreras, que iba a conectar jonrones a granel, pero que al final se fue sin mucha gloria.

En las casi cuatro temporada que estuvo con el equipo, Dunn bateó para .201, con porcentaje de embasado de .321, slugging de .410 y OPS de .732; disparó 106 cuadrangulares y remolcó 278 carreras.

La salida de Dunn, quien de cualquier manera no iba a continuar con el equipo luego de esta campaña, le da la flexibilidad a los Medias Blancas de probar otras opciones para el ensamblaje del equipo para la próxima campaña, en este mes de temporada que queda.

Entre los candidatos a los que Chicago estará evaluando para ocupar la función que Dunn venía realizando están Andy Wilkins, quien acabó con la Liga Internacional de triple A, al conectar 30 jonrones y remolcar 85 carreras. El propio Viciedo y Michael Taylor.

Todos estos movimientos tienen una razón y es precisamente ver los elementos con los que el equipo puede y contar para la próxima temporada y el futuro, y así tener una mejor idea de qué material pretender durante el invierno.

Los Medias Blancas limpian la casa para remodelarla y hacerla atractiva.

Bálsamo para cerrar agosto y la temporada

Los Medias Blancas están registrando el peor mes de la temporada en Agosto, al apenas contar con seis victorias en 21 juegos, dejándoles un porcentaje de triunfo de .286, el más bajo en un mes para ellos en lo que va de campaña.

Las razones para el bajón que ha tenido el equipo pueden son varias: un staff de lanzadores que ha sido mediocre, con una efectividad colectiva de 5.81 -la peor en mes para los Medias Blancas-, la ofensiva ha decaído un poco en las últimas semanas, registrando, en los 21 juegos que se han disputado en Agosto, apenas 74 carreras y 176 hits, acumulando un porcentaje de embasado de .299.

De las deficiencias del pitcheo ya hemos hablado en demasía en post anteriores, señalando la inconsistencia del bullpen como el factor principal de que el equipo esté fuera de la contienda por avanzar a la postemporada, aún cuando matemáticamente todavía haya opciones, pero hay que ser realistas.

Sin embargo, vamos a hacer una mención rápida para no olvidarnos de lo maltrecho que ha estado el pitcheo en general del equipo, especialmente en este mes de agosto Los abridores en este lapso tienen una efectividad de 4.81 -solo superada por la de abril que fue de 5.10-, mientras que los relevistas presentan un promedio de carreras limpias permitidas por cada nueve entradas de 8.05 -el peor en cualquier mes de la temporada para ellos y el peor en lo que va de temporada para un equipo en cualquier mes-.

Vamos a dejar hasta ahí lo del pitcheo, que como lo demuestran los números sigue siendo el principal factor del terrible Agosto que viven los Medias Blancas. De lo que queremos hablar en este post es de cómo la ofensiva ha bajado su rendimiento y el por qué de esta de situación.

Sin ser simplistas, ni querer señalar a un jugador en específico por esa baja producción del equipo en este mes, hay que decir que en gran medida la disminución en la potencia ofensiva de los Medias Blancas tiene que ver con la ausencia de Adam Eaton en la alineación.

Eaton, quien este año se convirtió en ese primer bate por excelencia que estaba buscando la organización de Chicago desde hace años, ha sido ese catalizador en la alineación del equipo cada vez que ha estado en acción, no en vano cuando ha estado saludable los Medias Blancas fabrican 4.22 carreras promedio por juego, mientras que cuando él ha estado lesionado -se ha perdido 36 juegos- el conjunto hace 4.19 carreras.

Quizás, esa estadística no diga mucho, por lo que pudieran pensar que estamos exagerando con la importancia que le damos a Eaton dentro de la alineación del equipo. Sin embargo, aquí tenemos más detalles para respaldar cómo el impacto del jardinero central de nota en el equipo, tanto cuando él está en acción como cuando no.

El porcentaje de embasado de los Medias Blancas en la temporada es de .314 -décimo en la Liga Americana-. Cuando desglosamos ese porcentaje nos damos cuenta que con Eaton el equipo tiene un OBP de .338, mientras que sin él es de apenas .299. Ahora si vemos algo significativo, ¿no?

¿Por qué esa diferencia es tan importante? Pues, es tan importante porque para fabricar carrera hay que embasarse y la posibilidad de que se fabriquen más o menos carreras está íntimamente relacionada a la frecuencia en la que logres colocar corredores en las bases. No en vano los equipos con el mejor porcentaje de embasado (Tigres de Detroit y Atléticos de Oakland) son lo que lideran la liga en carreras anotadas.

Ahora, para explicar por qué la diferencia entre las carreras que hace el equipo con Eaton y sin él es tan estrecha les debo decir que eso se debe a que la muestra con Eaton jugando es mayor (94 juegos) a la de él fuera de acción (36). Eso hace que su ausencia no se refleje a simple vista en cuanto a la producción de carreras. Vale la pena también señalar que entre esos 36 encuentros en los que Eaton no ha visto acción este año, los Medias Blancas tiene dos juegos de diez o más carreras, uno de 16 y otro de diez. Quizás piensen que al ser solo dos no afecta mucho ese 4.19 carreras por juego que tienen los Medias Blancas sin Eaton en el line up, pero al ser tan pequeña la muestra sí incide. Aquí un ejemplo, si reemplazamos esos dos juegos y decimos que en vez de 16 y 10 Chicago hizo 4 y 5, para poner la media de carrera por juego que tiene el equipo este año, pues al cambiar esas registros el porcentaje de anotaciones por encuentro que tuvieran los Medias Blancas sin Eaton en esta campaña sería de 3.77, una diferencia más evidente, ¿verdad? Ese es el punto que le queríamos demostrar.

El regreso de la lista de lesionados de Eaton, quien fue activado para el juego de hoy, primero de la serie de tres ante los Indios de Cleveland, en el U.S. Cellular Field, debe ayudar a los Medias Blancas a reactivar su producción ofensiva y a salvar lo que resta de este mes de Agosto, que para los Medias Blancas son siete juegos -los tres con los Indios y cuatro con los Tigres de Detroit-.

Eaton pudiera ser ese bálsamo que necesitan los Medias Blancas, no solamente para cerrar de une mejor manera Agosto, sino también para tener un mejor final de campaña y cerrar esa brecha entre las victorias (59) y las derrotas (71), que hasta el momento se ha abierto a 12 juegos por debajo de .500, la mayor diferencia en toda la temporada.

Se abre el camino para Carlos Sánchez

Luego de siete años con la organización, seis de ellos en Grandes Ligas, Gordon Beckham quedó fuera de los Medias Blancas, al ser cambiado ayer a los Angelinos de Los Ángeles, por un pelotero a ser nombrado posteriormente o dinero.

Los Medias Blancas decidieron cortar lazos con Beckham, quien fue su primera selección del draft universitario de 2008, después que de un sinfín de oportunidades desaprovechadas por éste, quien desde el 2010 fue el dueño de la segunda base del equipo.

Salir de Beckham era un movimiento que se había analizado e internalizado durante mucho tiempo, pero el equipo quiso estar seguro de haberle dado todas las oportunidades necesarias y que quedara de su parte, prácticamente que fuera él el que los forzara a salir de él. Y así fue..

El cambio de Beckham, quien en este campaña bateó para .221, con 24 dobles, siete jonrones, 36 carreras remolcadas y 43 anotadas, le abre la puerta al prospecto venezolano, Carlos Sánchez, quien debutó este año en Grandes Ligas -lo hizo el 12 de julio, jugando en el campocorto, frente a los Indios de Cleveland.

En los tres últimos años, Sánchez, de 22 años de edad, se ha movido dentro del sistema de ligas menores de la organización como un jugador habilidoso en su bateo, de contacto, con poca fuerza, pero que produce bastantes batamos hacia los callejones. Además juega una sólida defensa en la segunda base, aunque también puede ser utilizado en el campocorto y, si es necesario, hasta en la tercera.

El venezolano fue nombrado este año, por Baseball América, como el mejor defensor de la segunda almohadilla en triple A.

Sánchez, quien será ahora el segunda base de los Medias Blancas en lo que resta de temporada, dejó promedio de .297, con 19 dobles, seis triples, siete jonrones, 57 carreras remolcadas y 60 anotadas en triple A. Además su promedio de embasado fue de .349, con slugging 412 y OPS de .761.

En la campaña 2013-2014 del béisbol profesional venezolano, Sánchez fue reconocido como Novato del Año. La experiencia que tuvo en esa liga, con los Tiburones de La Guaira, le valió, según aseguró, para crecer este año como pelotero y colocarse más cerca de esta oportunidad que hoy se le abre.

Para los Medias Blancas era casi una necesidad el salir de Beckham, quien este año estaba ganando un salario de  $4.175.000, al no haber obtenido de él los resultados esperado y al contar con un nutrido grupo de jóvenes peloteros -Sánchez, Marcus Semien y Micah Johnson- que vienen subiendo en su sistema y al que hay que darle oportunidad.

 

Agosto en falso

La llegada del penúltimo mes de temporada no ha sido positivo para los Medias Blancas de Chicago, por lo menos no en los primeros 15 días de Agosto, en los que el equipo ha dejado récord de cuatro victorias y ocho derrotas.

A los Medias Blancas se les ha caído todo durante este mes, aunque para ser sinceros el pitcheo nunca ha estado en una nota alta por períodos muy largos.

La ofensiva, que ha sido la punta de lanza durante toda esta campaña para el equipo, se ha venido abajo durante los 12 encuentros que el equipo ha disputado en este mes. En eso ha tenido que ver la ausencia de Adam Eaton, quien se encuentra en la lista de lesionados en este momento.

Los Medias Blancas tiene un promedio ofensivo en Agosto de .253, apenas han conectado diez jonrones  y solo han hecho 37 carreras, la segunda menor cantidad en la Liga Americana, superando solamente a los Azulejos de Toronto, contra quien hoy inician una serie de tres juegos en el U.S. celular Field.

Ha sido este, hasta el momento, el peor mes en cuanto a producción de carreras del equipo, que en las dos últimas semanas solo ha tenido a Dayán Viciedo y a Adam Dunn como remolcadores, y eso porque ellos dos han estado conectando cuadrangulares, porque por otra vía ha sido casi una misión imposible para el equipo anotar.

El bajo momento de la ofensiva, que ha cargado con el rendimiento positivo de este equipo durante la mayor parte de la campaña, ha hecho que las deficiencias en el pitcheo de los Medias Blancas sean más notorias.

El cuerpo de lanzadores del equipo registra, en lo que va de Agosto, la peor efectividad acumulada en un mes, siendo ésta de 6.49, la peor de la liga. El relevo es en gran medida el responsable de esa situación en el pitcheo, ya que tiene una efectividad de 11.66 en este mes. Y, ojo, el bullpen ha sido cuando menos nefasto todo el año, siendo el gran talón de Aquiles del conjunto que comanda Robin Ventura.

La reactivación de la ofensiva es necesario para que el equipo pueda cerrar la campaña brindando emociones y juegos interesantes. Mientras que la mejoría del pitcheo sería una bendición, sino un milagro, para ver al equipo haciendo daño a los grandes contendores.

 

 

José Abreu y Chris Sale reconocidos por los managers

La publicación especializada en todos los niveles del béisbol, Baseball América, publicó esta semana la lista anual de los jugadores con las mejores herramientas en el juego.

Son los managers de Grandes Ligas los que votan por la habilidad que destaca en cada pelotero y que lo ponen por encima de los demás.

En los resultados de este año los Medias Blancas tienen a dos representantes, el primero de ellos es el cubano, José Abreu, a quien los estrategas de las mayores lo consideran el bateador de mayor fuerza en la Liga Americana, no en vano el inicialista lidera Grandes Ligas, con 31 cuadrangulares este año, que hay que recordar es su temporada de novato.

Otro de los reconocidos en la votación de los managers fue el lanzador zurdo, Chris Sale, quien fue considerado el pitcher con el segundo mejor slider de la Liga Americana, solo detrás del japonés de los Rangers de Texas, Yu Darvish.

Obviamente, son Abreu y Sale las dos caras de los Medias Blancas, uno en la ofensiva y el otro en el pitcheo, y eso se refuerza con la publicación de esta lista de Baseball América.

En las filiales de los Medias Blancas también hubo reconocimientos.

El segunda base venezolano, Carlos Sánchez, fue nombrado como el mejor segunda base defensivo de la Liga Internacional de triple A.

Sánchez debutó este año en Grandes Ligas, solo vio acción en un juego en el que falló en cinco turnos. Pero es él uno de los prospectos que el equipo tiene para asumir la segunda base en un futuro no muy lejano, incluso podría ser la próxima campaña.

El lanzador dominicano, Francellis Montas, fue reconocido como el pitcher con la mejor recta en la Liga de Carolina, de clase A fuerte.

Montas fue seleccionado este año al Juego de Estrellas del Futuro, pero una lesión le impidió participar en ese clásico juvenil de mitad de temporada.

 

José Abreu abre nuevo capítulo en MLB

Una vez más José Abreu escribe su nombre en un nuevo capítulo en la historia de Grandes Ligas.

El primera base de los Medias Blancas fue designado este lunes como el Mejor Jugador de la Liga Americana en el mes de Julio.

Con la distinción el cubano se convirtió en el primer jugador en los anales de las mayores en ser reconocido en como el pelotero más destacado de la liga en dos oportunidades en su campaña de novato.

La primera vez que Abreu ganó el premio fue durante el primer mes de la campaña, Abril, cuando bateó .270, con ocho dobles, un triple, diez jonrones y 32 carreras remolcadas. En esta segunda ocasión el inicialista de los Medias Blancas ligó para .374, con 11 dobles seis cuadrangulares 19 carreras remolcadas.

Abreu, además, obtuvo su tercera distinción como el mejor novato de la liga, algo que nunca antes había hecho un jugador de los Medias Blancas y que solamente en la historia de las mayores solo habían logrado Ichiro Suzuki y Mike Trout.

Poco a poco, el cubano se ha encargado de abrirse paso entre los mejores en su primera temporada en el máximo nivel, en la que acumula promedio ofensivo de .304, con 28 dobles, un triple, 31 jonrones -líder en MLB- y 84 carreras remolcadas -líder en MLB-. Además tiene promedio de embasado de .361, slugging de .627 -líder en MLB- y OPS de .988 -líder en la Liga Americana-.

Abreu está construyendo un sólido caso para ser considerado al Jugador Más Valioso de la Liga Americana y, por su puesto, al premio Novato del Año, para el cual no debe tener ningún obstáculo.

Aquí una entrevista que le hicimos a José Abreu, luego de su designación como el Mejor Jugador de Julio en la Liga Americana

Vergonzoso desempeño

Durante toda la temporada, el bullpen de los Medias Blancas se ha encargado de regresarnos a la realidad cada vez que la ilusión y la aspiración de competir por un puesto en la postemporada irrumpe en nuestra coraza de mesura y objetividad.

Lo hecho por el staff de relevo de este equipo el domingo fue otra muestra de ello, pero una horrible, una que a cualquiera le arrebata el aliento y le rompe el corazón, así como cualquier halo de esperanza.

En el tercer encuentro de la serie de tres, ante los Mellizos de Minnesota, el bullpen de los Medias Blancas mostró su peor cara, y vaya que en esta temporada ya habíamos visto unas bastante malas. Pero lo del domingo no tiene parangón.

Los apagafuegos de Chicago permitieron 15 carreras y 18 hits cuatro entradas de labor, arruinando otra buena actuación de José Quintana y la posibilidad del triunfo del equipo, que buscaba ganar su tercera serie de forma consecutiva y mejorar su récord a 55-57. Pero que va, el bullpen volvió a arruinar el momento.

Esa fue apenas la tercera vez en la historia de la franquicia que el bullpen permite 15 carreras en un juego, las dos primeras fueron en 1923 y en 1936.

Lamentablemente este último descalabro del equipo no debe ser una sorpresa, aunque su magnitud pueda rebasar cualquier escenario previsto.

El cuerpo de relevo de los Medias Blancas ha sido uno de los más deficientes de esta temporada, en Grandes Ligas -quinto peor en efectividad 4.33-. Su inconsistencia ha sido tal que el manager del equipo, Robin Ventura, no ha contar con roles definidos por muchos períodos, aunque las lesiones también han afectado, pero no es excusa.

Dentro del bullpen del equipo no ha habido ni de cerca lanzadores infalibles, pese a que por momento, muy cortos, pareciera uno que otro, pero solo como una ilusión.

En un primer momento el problema era el descontrol, la incapacidad para dominar la zona de strike y atacar a los bateadores, algo que se ha mejorado, pero no del todo. El equipo es el que más bases por bolas ha dado en esta campaña en las mayores (175). Junto a esa incapacidad de tirar strike estuvo y ha estado presente la incompetencia para preservar las ventajas del equipo, dejando escapar al menos 17 de ellas, lo que se refleja en los 17 blown saves que acumula y que son la tercera mayor cantidad en Grandes Ligas, en este 2014.

Además, el equipo ha perdido 12 juegos luego de estar ganando por dos carreras o más luego del sexto inning, incluyendo tres cuando han tenido ventaja de cuatro en el octavo episodio.

Mostrando tan solo esas dos estadísticas, para no abrumarlos con el torrente de cifras que muestran lo nefasto del bullpen de los Medias Blancas, que por cierto también es el que más hombres permite que se le embasen por inning (1.48-WHIP) en la temporada, es fácil darse cuenta del por qué este bullpen genera desconfianza cada vez que entra en acción y del por qué este equipo no está en una mejor posición de la que se encuentra actualmente, cuarto en la División Central de la Liga Americana, con récord de 54-58, a nueve juegos de los Tigres de Detroit y a cinco encuentros y medio de los Azulejos de Toronto, en la lucha por el comodín.

Lamentablemente, el bullpen sigue siendo un trabajo en proceso.

Al rojo vivo

La ofensiva de los Medias Blancas atraviesa por uno de sus mejores momentos de la campaña.

En los últimos cinco encuentros la ofensiva del equipo ha conectado 65 hits, entre ellos siete jonrones; además ha fabricado 35 carreras, incluyendo las 11 de ayer ante los Tigres de Detroit.

En medio de este explosivo momento, los Medias Blancas han ganado cuatro de los cinco encuentros que han disputado.

En esas cuatro victorias del equipo en ese lapso, la ofensiva ha conectado al menos diez indiscutibles por encuentro, siendo 17 la mayor cantidad conseguida en un juego.

Los Medias Blancas fabricaron ayer, en el primer encuentro de la serie ante los Tigres de Detroit, siete carreras en la séptima entrada. Ese es el tope de anotaciones logradas en una entrada durante esta campaña, en la que lo han hecho en cuatro ocasiones, dos de ellas frente a los bengalíes.

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José Abreu continúa con su tórrido bateo en la campaña. El cubano se convirtió ayer en el primer pelotero desde 2011, cuando lo hizo Jacoby Ellsbury, en lograr dos cadenas de al menos 18 juegos con hits en una temporada. Además es tan solo el segundo en hacerlo en los Medias Blancas, desde que el miembro del Salón de la Fama, Eddie Collins, lo hiciera en 1920; en esa oportunidad Collins tuvo una seguidilla de 21 y otra de 22.

Desde 1949, solo Ichiro Suzuki ha logrado registrar dos cadenas de encuentros con hits de 18 o más, como lo ha hecho este año Abreu.

El cubano logro anoche, además, su vigésimo primer juego de la temporada de múltiples carreras remolcadas. Solo superado por Miguel Cabrera en Grandes Ligas, este campaña.

Abreu tomó por asalto, también ayer, el liderato de impulsadas, al remolcar cuatro para llegar a 83 en el año. Ahora es líder de jonrones (31), de fletadas (83) y de SLG (.632).

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Un dato curioso: el encuentro de ayer fue apenas el segundo en la temporada en el que los Medias Blancas conectando jonrones consecutivos. Lo hicieron José Abreu y Adam Dunn. Anteriormente lo habían hecho Avisail García y Alexei Ramírez, el 8 de abril, ante los Rockies de Colorado.

Mejor arranque en la segunda parte

Las primeras dos semanas de la segunda parte de la campaña han sido similares a las dos primeras de la temporada para los Medias Blancas. La diferencia está en que en los diez juegos que ha tenido el equipo luego del Juego de Estrellas han dejado un mejor récord (6-4), a los diez iniciales del 2014 (5-5).

Sin embargo, la historia es muy parecida. En esta etapa post Juego de Estrellas la ofensiva de los Medias Blancas se ha mantenido produciendo a un buen y oportuno nivel, como lo ha hecho durante casi toda la campaña, salva uno que otro día. El pitcheo, especialmente el abridor, ha sido más consistente y efectivo. Mientras que el bullpen… bueno el bullpen ha continuado con sus inconsistencia.

La alineación de Chicago registró un promedio de bateo de .288 durante los primeros diez juegos de esta segunda parte. Además conectaron 19 dobles, tres triples y ocho jonrones; y anotaron 43 carreras.

Durante los primeros diez juegos de la fase inicial de la ronda regular, la ofensiva del equipo ligó para .287, con 17 dobles, dos triples y 15 cuadrangulares; y produjo 61 anotaciones.

Nada mal ha sido para el equipo mantener esa producción, en la que sin duda vemos similitudes y variaciones, que son obvias y propias de cada momento. Sin embargo, esto nos sirve también para ver la consistencia de la alineación del conjunto.

Ahora bien, la mayor variación y la razón por la en estas dos semanas de la segunda parte de la campaña los Medias Blancas mostraron un leve, pero, mejor récord que el de las dos semanas en el arranque de la campaña ha estado en el pitcheo. A continuación contrastaremos ambos períodos.

En la decena de encuentros de los ChiSox, luego del Juego de Estrellas, el pitcheo registró una efectividad de 3.64, permitiendo 85 hits, 36 anotaciones limpias, otorgando 26 bases por bolas y ponchando a 78. Ese es el acumulado de 89 episodios de trabajo.

En los primeros diez encuentros de la campaña, el staff de lanzadores encajó una efectividad de 5.22, con 97 hits aceptados, 51 carreras limpias permitidas, 38 bases por bolas concedidas y 7o ponches. Eso en 88 entradas de labor.

Esa diferencia, esa variación explica por qué los Medias Blancas han tenido mejor resultado en las primeras dos semanas de la segunda parte de la campaña, en relación a los primeros diez juegos de la primera.

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Curiosidad

El receptor de los Medias Blancas, Tyler Flowers, ha tenido el mismo inicio caliente en la segunda parte de la campaña, que en la primera.

En los siete encuentros que Flowers ha disputado, luego del Juego de Estrellas, registra promedio de .522, con cinco dobles, un jonrón y siete carreras remolcadas. Mientras que en los primeros siete duelos de la campaña tuvo average de .478, con un tubey, un cuadrangular y cuatro producidas.

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Nuevo jonronero

El cubano, Adrián Nieto, se estrenó como jonronero en Grandes Ligas, el pasado domingo, en el encuentro final de la serie de cuatro  ante los Mellizos de Minnesota.

Nieto, quien es el segundo receptor del equipo, conectó su primer cuadrangular en Grandes Ligas ante el derecho, Casey Fien. Eso fue en el octavo inning.

El careta ahora podrá parar las mofas que continuamente le hacia su compañero, Moises Sierra, por ser el único jugador del equipo que no tenía jonrones.

Buena forma de arrancar la segunda mitad

Si hubo algo que durante la primera parte de la temporada afectó el récord de los Medias blancas fue el deficiente trabajo hecho por el bullpen del equipo.

Mejorar ese desempeño del cuerpo de relevistas del equipo es una necesidad para esta segunda mitad de la campaña, eso si se aspira a finalizar la temporada con un récord alrededor de los .500. Para eso no se pueden desperdiciar las ventajas que se botaron en la parte final de los primeros 96 juegos que se disputaron en esta temporada.

Hoy, ese bullpen de los Medias Blancas, dio una señal positiva, hizo algo que no hizo durante la primera parte de la campaña y fue trabajar de forma perfecta en un encuentro en el que el bullpen trabajo cuatro episodios. Esa labor fue clave para que al final el equipo pudiera llevarse la victoria 3-2 ante los Astros de Houston.

Daniel Webb fue quien encabezó ese trabajo del staff de relevo de los patiblancos, al lanzar dos entradas, en las que ponchó a tres bateadores. La ofensiva respaldó su trabajo dándole vuelta al marcador permitiéndole cargar con la victoria.

Ronald Belisario también contribuyó con un episodio impecable, en el que ponchó a un hombre. Buen trabajo por el venezolano que finalizó la primera parte de la temporada maltratado por los rivales.

Zach Putnam fue esta vez el encargado de cerrar el juego y lo hizo de forma contundente, al ponchar a los dos primeros bateadores a los que se enfrentó para después dominar con un rolling a las manos de Conor Gillaspie, en la tercera base, al últimos bateador del juego, Matt Dominguez.

El trabajo de estos tres apagafuegos se encadenó, además, con la sólida labor que hiló José Quintana en la parte final de su actuación en la que retiró a los últimos diez bateadores a los que se enfrentó.

Al final el pitcheo de los Medias Blancas logró retirar en fila a los últimos 22 bateadores los Astros y eso le abrió la oportunidad al equipo de llevarse esta victoria.

Obviamente no se puede pensar, ni se puede pedir perfección durante esta segunda mitad de la temporada, no porque no se quiera que sean perfectos, sino porque simplemente es surreal pensar que un staff de pitcheo puede ser perfecto en 75 juegos. Pero lo que si se puede pedir, a lo que si se puede aspirar es a tener consistencia en la efectividad del trabajo, en no ser ese cuerpo de pitcheo que tuvo la cuarta peor efectividad (4.18) de la Liga Americana en el primera mitad (abridores: 4.32-4tos y relevistas: 3.90-6tos).

Si el bullpen es capaz de lograr eso, pues los Medias Blancas tendrán oportunidad de tener una exitosa segunda mitad de campaña.

Aquí algunos datos de lo terrible que fue la primera mitad para el pitcheo del equipo:

- La efectividad colectiva fue de 4.18, la cuarta peor de la liga.

- El whip colectivo fue de 1.387, el tercero peor de la liga.

- La relación de ponches por boletos, que fue de 1.92, fue la peor del circuito.

- Los abridores tuvieron marca de 32-34, con 4.32 de efectividad (cuarta peor), 1.365 de whip (quinta peor) y una relación ponches por boletos de 2.25 (la quinta peor).

- Los relevistas dejaron marca de 13-17, con 3.90 de efectividad (quinta peor), 1.43 de whip y una relación de ponches por boletos de 1.47 (la peor).

- Cuando el relevo tuvo la oportunidad de trabajar en juegos en los que había oportunidad de salvar su marca fue de 2-4, con 4.50 de efectividad (la cuarta peor), whip de 1.41 (la quinta peor) y un porcentaje de ponches por boletos de 1.58, el peor.

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