julio 2014

Buena forma de arrancar la segunda mitad

Si hubo algo que durante la primera parte de la temporada afectó el récord de los Medias blancas fue el deficiente trabajo hecho por el bullpen del equipo.

Mejorar ese desempeño del cuerpo de relevistas del equipo es una necesidad para esta segunda mitad de la campaña, eso si se aspira a finalizar la temporada con un récord alrededor de los .500. Para eso no se pueden desperdiciar las ventajas que se botaron en la parte final de los primeros 96 juegos que se disputaron en esta temporada.

Hoy, ese bullpen de los Medias Blancas, dio una señal positiva, hizo algo que no hizo durante la primera parte de la campaña y fue trabajar de forma perfecta en un encuentro en el que el bullpen trabajo cuatro episodios. Esa labor fue clave para que al final el equipo pudiera llevarse la victoria 3-2 ante los Astros de Houston.

Daniel Webb fue quien encabezó ese trabajo del staff de relevo de los patiblancos, al lanzar dos entradas, en las que ponchó a tres bateadores. La ofensiva respaldó su trabajo dándole vuelta al marcador permitiéndole cargar con la victoria.

Ronald Belisario también contribuyó con un episodio impecable, en el que ponchó a un hombre. Buen trabajo por el venezolano que finalizó la primera parte de la temporada maltratado por los rivales.

Zach Putnam fue esta vez el encargado de cerrar el juego y lo hizo de forma contundente, al ponchar a los dos primeros bateadores a los que se enfrentó para después dominar con un rolling a las manos de Conor Gillaspie, en la tercera base, al últimos bateador del juego, Matt Dominguez.

El trabajo de estos tres apagafuegos se encadenó, además, con la sólida labor que hiló José Quintana en la parte final de su actuación en la que retiró a los últimos diez bateadores a los que se enfrentó.

Al final el pitcheo de los Medias Blancas logró retirar en fila a los últimos 22 bateadores los Astros y eso le abrió la oportunidad al equipo de llevarse esta victoria.

Obviamente no se puede pensar, ni se puede pedir perfección durante esta segunda mitad de la temporada, no porque no se quiera que sean perfectos, sino porque simplemente es surreal pensar que un staff de pitcheo puede ser perfecto en 75 juegos. Pero lo que si se puede pedir, a lo que si se puede aspirar es a tener consistencia en la efectividad del trabajo, en no ser ese cuerpo de pitcheo que tuvo la cuarta peor efectividad (4.18) de la Liga Americana en el primera mitad (abridores: 4.32-4tos y relevistas: 3.90-6tos).

Si el bullpen es capaz de lograr eso, pues los Medias Blancas tendrán oportunidad de tener una exitosa segunda mitad de campaña.

Aquí algunos datos de lo terrible que fue la primera mitad para el pitcheo del equipo:

- La efectividad colectiva fue de 4.18, la cuarta peor de la liga.

- El whip colectivo fue de 1.387, el tercero peor de la liga.

- La relación de ponches por boletos, que fue de 1.92, fue la peor del circuito.

- Los abridores tuvieron marca de 32-34, con 4.32 de efectividad (cuarta peor), 1.365 de whip (quinta peor) y una relación ponches por boletos de 2.25 (la quinta peor).

- Los relevistas dejaron marca de 13-17, con 3.90 de efectividad (quinta peor), 1.43 de whip y una relación de ponches por boletos de 1.47 (la peor).

- Cuando el relevo tuvo la oportunidad de trabajar en juegos en los que había oportunidad de salvar su marca fue de 2-4, con 4.50 de efectividad (la cuarta peor), whip de 1.41 (la quinta peor) y un porcentaje de ponches por boletos de 1.58, el peor.

Carlos Rodón ya es patiblanco

Como ya se había colado en los últimos días, la primera selección de los Medias Blancas en el draft universitario de este año, Carlos Rodón, firmó con la organización y será presentado el próximo viernes, 18 de julio, en el U.S. Cellular Field.

Los Medias Blancas anunciaron la firma del lanzador zurdo este viernes y detallaron que el bono para Rodón fue de 6.582 millones de dólares, el más alto en la historia del equipo.

Alcanzado este pacto con el joven de descendencia cubana, los ChiSox aseguran contar con un pitcher ,que según los reportes de los scouts y la misma declaración del gerente general del equipo, Rick Hahn, podría causar un impacto en el futuro inmediato de la novena.

Rodón viene de la Universidad de North Caroline State, en la en tres años de carrera dejó efectividad de 2.24, con ocho juegos completos y 436 ponches en 345 innings y dos tercios, en los que sometió a los rivales a un promedio ofensivo de apenas .201.

El zurdo destacó en su época universitario por su buena recta, consistentemente sobre las 93 millas por horas y en ocasiones llegaba a 97-98 mph, y una estupenda slider. Muchos scouts lo comparan, solo de forma referencial, con el as de la rotación de los Rays de Tampa Bay, David Price.

Los Medias Blancas aún no han anunciado en cuál categoría comenzar Rodón su carrera con la organización, pero bien pudiera ser en la sucursal doble A del equipo, debido al recorrido que tiene el zurdo. El equipo no descarta que para el final de esta campaña el pitcher de padre cubano debuté en Grandes Ligas, así de adelantado ve la organización el desarrollo del Rodón, a quien incluso se le ve como uno de los integrantes de la rotación del equipo para la próxima campaña

Tres al Juego de Estrellas

Por primera vez desde el 2006, los Medias Blancas tendrán este año a tres jugadores en el Juego de Estrellas, que se efectuará el próximo martes 15 de julio, en el Target Field de Minnesota.

El primera base, José Abreu, y el campocorto, Alexei Ramírez, ya tenían su cupo asegurado desde el primer anuncio oficial hecho por Major League Baseball el pasado domingo, solo faltaba que Chris Sale ganara en la competencia del Voto Final y lo hizo.

Sale, quien ha sido uno de los lanzadores más efectivos y dominantes de esta temporada, venció a sus rivales de punta a punta y se convirtió en el tercer representante de los Medias Blancas en el Clásico de Mitad de temporada.

Este trío de peloteros bien merecen el honor, por estar cada uno entre los mejores peloteros de su posición en lo que va de campaña.

Para Abreu y Ramírez, como lo dijimos en el post anterior, será la primera participación en un Juego de Estrellas, mientras que para Sale será la tercera.

Abreu, quien en este momento tiene una cadena de cinco encuentros con hits, es líder en jonrones (28) y en slugging (.629) en la Liga Americana (28); además es segundo en extrañases (49), tercero en carreras remolcadas (71), en OPS (.966) y en bases alcanzadas (195). Ramírez, por su parte, comanda a los campocortos del circuito en hits (102) y cuadrangulares (8), es segundo en impulsadas (41), es tercero en promedio al bate (.283), slugging (.403) y OPS (.720).

Mientras tanto, entre los lanzadores del joven circuito Sale es líder en efectividad (2.08), en whip (.084) y en average permitido a los rivales (.190).

Todos esos registros muestran los méritos de cada uno de ellos para estar en el Juego de Estrellas y representar a los Medias Blancas. No debe sorprender si el manager del equipo de la Liga Americana, John Farrell, anuncia a Sale, quien ganó el encuentro el año pasado, como el abridor del Clásico.

Para el conjunto de Chicago esta es la decimonovena ocasión que tienen a tres delegados en el Juego de Estrellas. La última vez fue en el 2006 cuando asistieron Jermaine Dye, Paul Konerko y Jim Thome.

Merecido

No podía ser de otra forma. José Abreu y Alexei Ramírez debían ser electo para el Juego de Estrellas y lo fueron. Ahora solo falta Chris Sale.

El primera base de los Medias Blancas ha sido el mejor productor de la Liga Americana e incluso de las Grandes Ligas, por lo que su selección era obvia. Su desempeño además le ha podido dar a titularidad, porque ha sido mejor que el de Miguel Cabrera, quien ganó la votación de los fanáticos y quien es uno de los mejores bateadores del momento y de la historia del juego.

Para Abreu, quien está en su temporada de estreno en las mayores, este es solo un logro más y un gran reconocimiento en la carrera que apenas inicia.

El cubano se convirtió en el quinto novato en la historia de los Medias Blancas en ser seleccionado para el Juego de Estrellas, el primero desde que lo hiciera Ron Kittle, en 1983.

Abreu ha ganado este año el premio al Mejor Jugador del Mes de Abril y en dos oportunidades al Mejor Novato del Mes (abril y junio).

En este momento es colíder en jonrones, con 27, líder absoluto en slugging, con .616, tercero en carreras remolcadas, con 69, y cuarto OPS, con .941.

Esos números lo hacen más que merecedor para representar a los Medias Blancas en el Clásico de Mitad de temporada.

Al igual que Abreu está Ramírez, quizás el mejor campocorto all-around en la Liga Americana.

Tras seis años y medio en Grandes Ligas, Ramírez fue seleccionado por primera vez al Juego de Estrellas, debido a lo que hasta el momento ha sido una de las mejores primeras mitades de campaña que ha tenido en su carrera.

Entre los campocortos de la Liga Americana, Alexei es primero en hits (98) y en jonrones (8), es segundo en carreras remolcadas (41) y slugging (408), tercero en OPS (.728) y promedio al bate (.286) y cuarto en bases robadas, con 14.

Ramírez es el primer campocorto de los Medias Blancas en ir al Juego de Estrellas desde que lo hiciera Ozzie Guillén, en 1991.

Ahora, Sale, uno de los lanzadores más dominantes que ha actuado en la temporada, debe ganarse su puesto en el Clásico de Mitad de temporada por la vía del voto de los aficionados, en el Voto Final.

Es cierto, que Sale se perdió más de un mes una lesión en su antebrazo izquierdo, pero en el tiempo que ha lanzado ha sido de los mejores monticulistas de Grandes Ligas, no solo de la Liga Americana. Esa es razón suficiente por la cual votar por él y ponerle en el Juego de Estrellas, donde ya estuvo el año pasado y fue el lanzador ganador.

José Abreu lo volvió a hacer

El sensacional primera base de los Medias Blancas, José Abreu, continua acumulando reconocimientos en su primera temporada en Grandes Ligas.

Este miércoles el cubano fue designado como el mejor novato de la Liga Americana en el mes de junio. Esta es la segunda distinción de ese tipo que se gana y con ella se convirtió en el primer jugador en la historia de la franquicia en recibir ese premio en dos oportunidades en una misma temporada.

Abreu arrolló con su ofensiva en junio de la misma forma en la que lo ha hecho desde que arrancó la campaña. En el último mes bateó para .313, con seis dobles, diez jonrones y 22 carreras remolcadas; además tuvo slugging de .667, OPS de 1.032 y porcentaje de embasado de .355.

Esa producción registrada por el primera base se equipara con lo hecho en el primer mes de la campaña, en el que también fue seleccionado como el mejor novato de la liga. En esa oportunidad bateó para .270, con ocho dobles, un triple y diez cuadrangulares, además fletó 32 anotaciones. Su slugging fue de .617, su OPS de .953 y su OBP de .336.

Al acumular dos meses de 10 o más vuelacercas en una temporada, Abreu se unió a Jim Thome (2006) y Frank Thomas (1993) como los únicos miembros en los anales de los Medias Blancas en hacer tal hazaña.

El martes, al disparar su jonrón 26 de la temporada, éste frente a los Angelinos de Los Ángeles, se convirtió en el primer jugador en la historia de Grandes Ligas en conectar esa cantidad de vuelacercas en sus primeros 70 juegos en Grandes Ligas.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.