Explotó la ofensiva y Alex Ríos se creció

Hacía falta un juego como el de los Medias Blancas anoche, frente a los Tigres de Detroit.

Para los peloteros, para los aficionados era necesario un juego así, en el que la ofensiva hiciera explosión y acabara con su rival, no con uno cualquiera, sino con los Tigres de Detroit, el equipo que los dejó fuera de carrera la temporada pasada a falta de dos semanas para el fin.

Los Sox lograron ayer frente a los Tigres y ante su as, Justin Verlander, quien había sido el verdugo del equipo, ganándole 12 de los últimos 13 enfrentamientos, registrando una efectividad de 2.23, su mejor juego ofensivo de la campaña.

Fueron 23 los hits y 11 las carreras que fabricó la alineación de los Medias Blancas anoche. Ambas cifras son ahora las máximas en un encuentro para el equipo en esta temporada. En ese mismo juego se impuso tope de carrera anotadas en una entrada, con siete en la octava, en la que abrieron el encuentro a su favor, luego de llegar a ese tramo empatados a una carrera.

Individualmente hubo múltiples figuras destacadas, siendo la de mayor impacto Alex Ríos, quien estuvo perfecto con el madero, al conectar seis indiscutibles en seis oportunidades. Esos seis hits le permitieron empatar la marca del equipo y de la Liga Americana, quedando a tan solo uno del récord en las mayores, en posesión de Wilbert Robinson, con los Orioles de Baltimore, y Rennie Stennett, Piratas de Pittsburgh.

Alex, además, se erigió como el primer bateador en la carrera de Verlander, que le conecta cuatro hits en un juego.

Pero a la par del puertorriqueño destacaron en la ofensiva de los Medias Blancas, Dayán Viciedo, con su primer encuentro de dos jonrones en Grandes Ligas, y Adam Dunn, quien ligó el cuadrangular que puso arriba a los Sox en el octavo inning y remolcó tres carreras.

Todo eso sirvió para drenar la decepcionante campaña que hasta el momento registran la tropa de Robin Ventura, que se encuentra en el último lugar de la División Central de la Liga Americana, con récord de 35-52, a 13 juegos de desventaja con los líderes, los propios Tigres.

También valió esa paliza para respaldar otra gran actuación de José Quintana, quien en ocho entradas aceptó seis hits y tres carreras, ponchó a siete bateadores y dio una base por bolas.

El colombiano no había tenido fortuna en sus previas siete presentaciones, en las que no había decisión pese a haber lanzado de buena forma. Pero ayer ese respaldo de la ofensiva lo ayudó a acreditarse apenas su cuarta victoria de la campaña.

Como dijo Alex Ríos luego del encuentro: “Necesitábamos un juego así desde hace tiempo”.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

A %d blogueros les gusta esto: