ChiSox en el Wrigley Field

Chicago.- Cuando arribamos estaba mañana al Wrigley Field, en medio de este día gris y húmedo, que hace que uno tenga esa sensación de que todo se le pega en la piel, pensamos que el día sería largo y complicado para los Medias Blancas.

No estamos hablando solo de la intensidad que se vivirá en el primer juego de la serie final ante los Cachorros en esta temporada, ni exclusivamente del desborde de pasión que habrá en las tribunas entre los seguidores de los dos equipos de la ciudad; nos referimos también a lo que veremos en este estadio detrás del juego o más allá de él.

Para que tengan una idea acerca de lo que nos estamos refiriendo, les contaré algunas de los hechos curiosos que sucedieron previos a este encuentro, en el que los Medias Blancas procuran colocarse a un triunfo de nivelar su récord. En estos momentos es de 40 ganados y 42 perdidos.

Antes de comenzar el entrenamiento de los Cachorros, que por ser el equipo de casa es el que primero utiliza el terreno, nos tropezamos con Gavin Floyd corriendo por las tribunas del Wrigley Field, de extremo a extremo, como parte de su preparación para su próximo salida, que está pautada para este domingo en el mismo escenario.

Sí, el abridor de los Medias Blancas no pudo trotar por el terreno, porque estaba la lona puesta en el infield y en el outfield estaba la jaula de bateo y otros materiales, que le impedían a Floyd ejercitarse en él.

Eso no se ve mucho, por no decir que no se ve en otros estadios.

Ya dentro del clubhouse de los Medias Blancas, el de visitante en el Wrigley Field, vimos a los peloteros desubicados con respecto al lugar en el que se encontraban sus lockers.

Fue realmente divertido observar a Will Ohman recorriendo todo el clubhouse y tropezando con sus compañeros, con las mesas y con los periodistas que estábamos ahí. Incluso hubo unos cuantos peloteros que se burlaron de él.

Luego el manager, Ozzie Guillén, quien en el U.S. Cellular Field, tiene junto a su oficina un locker con sus uniformes, no encontró su jacket y le tomó una al coach venezolano, Omer Múñoz.

“Ahí tiene varias, esa no le hace falta hoy”, dijo Guillén. Entre venezolanos se entienden.

Cuando el manager salió a dar su rueda de prensa, en el dugout de visitante, una de las vendedoras del estadio, una joven, se le acercó y le gritó que esperaba que le ganaran a los Cachorros, que ella es fanática de los Medias Blancas.

Ozzie le dijo que él también esperaba que ganaran.

Ese acto tampoco es muy común verlo en los otros estadios. ¿Que los vendedores o los trabajadores del estadio hablen con los miembros del equipo rival y le den su apoyo? No, que va, pero eso es lo que despierta y genera esta rivalidad en Chicago.

Otro hecho curioso fue que hoy todos los coaches de los Medias Blancas salieron a la práctica del equipo vistiendo una camisa negra que tenía escrito: “South Side”, al frente y SOX, atrás.

Una buena iniciativa para marcar su territorio, aunque sea en campo ajeno.

Antes del estiramiento de los peloteros, sentado en el dugout, Omar Vizquel bromeó acerca de lo que es no estar en acción durante los encuentros que se disputan en este estadio.

“Estar en la banca aquí no es nada bueno. Mira esas tablas ahí. Es muy incómodo. Uno se siente como si de verdad estuviera en la banca”, dijo Vizquel.

Para cerrar, en el primer turno del juego que tuvo Paul Konerko, los fanáticos se pararon y comenzaron a corear su nombre, silenciando a los parciales de los Cachorros, quienes lo abucheaban.

Todo eso es parte de la forma en la que se vive esta serie en el Wrigley Field, en donde los Medias Blancas buscan una vez más dejar claro quiénes son los que mandan en Chicago: ¡los South Siders! 

Datos de la serie:

-       Los Medias Blancas de Chicago tienen marca de 18-21 en el Wrigley Field de Chicago.

-       Los ChiSox dominan la serie en su historia, con récord de 43-38. Este año tiene 2-1.

-       El relevista de los Medias Blancas, Chris Sale, no estará disponible para lanzar hoy, dijo el manager, Ozzie Guillén, ya que en los tres últimos días ha trabajado tres entradas y un tercio.

- El conjunto de Ozzie Guillén venció 6-4 a los Cachorros y extendió a tres sus victorias consecutivas. Además de colocaron a solo un juego de igualar su récord en la temporada, que con el triunfo quedó en 41-42.

- Los Medias Blancas aseguraron la copa Crosstown, que se disputa cada año entre ellos y los Cachorros.

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